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Manzanas de Paul Cezzane

Manzanas, de Paul Cézanne. Durante el proceso del encajado, tal vez sin ser conscientes de ello, llevamos a cabo una de las principales acciones de dibujar de maner realista o naturalista: tomamos conocimiento profundo del modelo, de modo que lo llegamos a conocer bien, plano a plano, luz a luz, etc. No podemos dibujar algo bien sin tener un buen conocimiento de ello, sea la esfericidad de una manzana o la elipse de un plato en perspectiva. Toda forma, por sencilla que sea, está contenida en una estructura geométrica mucho más simple que es el punto de inicio de todo dibujo. Esto es válido también para la percepción de un conjunto de elementos: observa la triangularidad de la composición delas manzanad del plato. 

Autorretrato de Van Gogh

Este excelente autoretrato de Vincent Van Gogh nos muestra como todo es estructura, y que ésta crea unidad. Un ojo o la nariz no funcionan de forma autónoma. El resultado no es una suma de cada parte aislada sino una totalidad bien estructurada que ordena el espacio y la composición. Atendiendo a los principios de la Percepción Visual, nosotros siempre percibimos totalidades, no fracciones aisladas de un todo en el campo visual. Este principio de estructura o totalida debe prevalecer a la hora de dibujar cualquier motivo. En dibujo se trabaja, primero por globalidades, por estructuras generales, para luego ir hacia lo concreto.

proporción en escultura griega.

Doriforo (portador de lanza) de Fidias, s. V a. J.C. En esta ilustración puedes apreciar como, en la representación realista existe una cierta relación matemática entre las partes y el todo que dan estructura y orden al conjunto. Aquí, se ha partido de un paradigma antropométrico: la medida de la cabeza llevada a lo largo del cuerpo. Insisto, no es una cuestión de matemática pura, es un recurso para controlar la totalidad de una forma. Siempre hay alguna magnitud, algún elemento que podemos tomar como patrón que se repite, de manera que, en conjunto, resulta un todo armónico.

mano con lapiz para medir

Podemos utilizar un lapiz o un pincel para «medir» y comparar magnitudes dentro de un dibujo. Es muy importante que te entrenes a ver y comprender las relaciones entre magnitudes: captar si una magnitud es la mitad o el doble que otra, si equivale a dos tercios, etc. Esta destreza es de gran ayuda para crear la estructura inicial de todo dibujo del natural (o de copia de una lámina). El lapiz sirve también para captar las inclinaciones o líneas oblícuas de una composición, es decir la verdadera dirección de una linea, una forma, un plano, etc. Como puedes apreciar, el papiz sirve de mucho más que para trazar.

Espacio negativo en dibujo

Otro factor muy importante de control de la estructura del dibujo son los espacios negativos. Estas formas casi geomètricas o más o menos simples que quedan entre los contornos de los motivos y el espacio que los circunda. Toda vez que construimos el «andamiaje» del encaje, conviente ir controlando si los espacios negativos de nuestro dibujo se ajustan a la realidad de los espacios del modelo. Vale la pena entrenarse en la captación de los espacios negativos, tanto es así que dedicaaremos alguna lección a este tema en concreto.

Encaje de la figura humana

Para encajar la figura humana, como te he dicho anteriormente, captamos la totalidad y no partes autónomas. Construimos el andamiaje del encajado buscando las líneas o direcciones más notables y evidentes. Buscamos los ejes que pueden servirnos como referencia clara para dibujar, y consideramos la globalidad de aquello que nuestra vista capta: una altura total con una anchura total, unas inclinaciones, etc. Solamente entonces comenzaremos a subdividir partes notables: cabeza, torso, etc. Recuerda que buscamos una representación global del modelo. El siguiente paso sería el de ajustar las proporciones entre las partes dentro de la estructura general. Recuerda comparar magnitudes entre si.

Encajado

El objetivo principal del encajado en «meter» el objeto a dibujar dentro de una caja imaginaria que lo contenga de manera óptima. Esta caja es el punto de partida para todas las operaciones posteriores de medición y proporción, tanto es así que no trazamos el perfil de la figura hasta que no hemos comprobado todas las operaciones métricas precedentes. En este caso dos rectángulos encajan respectivamente el vaso y la botella. Dos rectángulos, figuras sencillas, pero bien proporcionadas entre si.

figuras tridimensionales

Cuando encajamos no solo nos valemos de figuras geométricas planas, sino que constantemente recurrimos a volúmenes simples como los que ves en la imagen. De hecho, en las primeras fases, el dibujo se reduce a buscar estas formas geométricas en todas las formas de la realidad que queremos representar en el papel.

 

dibujo de figura humana

El encaje de algo tan complejo como pueda ser una figura humana, funciona de la misma manera. Partimos de formas muy simples, y a partir de ellas vamos proporcionando, midiendo y construyendo el esqueleto (nunca mejor dicho) de lo que será la figura humana, ya sea en posición estática o dinámica. Reducimos cada parte importante del cuerpo a una figura que se ajuste a su anatomía.

modelo del natural

Una de las mejores maneras de aprender a dibujar (y encajar) el cuerpo humano es haciendo sesiones con modelo. Se trata de breves y rápidos ejercicios de 5 ó 10 minutos en los que uno tiene que representar, aunque sea esquemáticamente aquello que ve en un modelo. Existen muchos lugares, tipo academia de arte, donde uno puede asistir a sesiones por un precio por hora. ¡Vale la pena!

dibujo artistico

El camino del dibujo no lo vas a agotar en un espacio de tiempo concreto. Requiere de mucha práctica, más allá del posible talento que uno pueda tener. Solo practicando, nuestra mente se acostumbra a «ver» como un artista, y es capaz de transmitir a nuestra mano las instrucciones precisas para dibujar bien. Por lo tanto, ten en cuenta que se trata de un esfuerzo más mental que físico. Medir, ver, proporcionar, son operaciones mentales. El trazo, el dibujo viene después y estrictamente en este orden.

LECCIÓN 3

ENCAJAR ANTES DE DIBUJAR

La diferencia entre copiar formas y construir estructura.

Hay una escena que se repite en miles de cuadernos de dibujo de principiantes:

El dibujante empieza con entusiasmo, pongamos por caso, un retrato.
Dibuja un ojo.
Luego el otro.
Después una nariz.
Añade boca.
Corrige.
Añade sombra.
Borra.
Rehace.

Treinta minutos después, la proporción general está fuera de lugar y ya no sabe cómo arreglarlo.

El problema no fue el ojo.
Fue empezar por el ojo.

Aquí está la verdad incómoda:

Si empiezas a dibujar sin encajar, ya estás corrigiendo un error que aún no has visto.

Por lo tanto, encajar supone establecer un marco general o estructura interna que ha de sostener el dibujo y contener cada una de sus partes en la proporción adecuada.

1. ¿Qué significa realmente “encajar”?

Encajar no es dibujar suave primero y fuerte después.

Encajar es establecer relaciones proporcionales antes de definir detalles.

Es responder, antes de empezar:

  • ¿Cuánto ocupa el conjunto en el papel?

  • ¿Cuál es la altura total?

  • ¿Cuál es el ancho total?

  • ¿Dónde están los ejes principales?

  • ¿Cómo se relacionan las partes entre sí?

Encajar es pensar en el dibujo como un todo, porque lo representado es un todo y lo que percibimos con la vista también es una totalidad. No vemos unos ojos, después una nariz y, con un poco de suerte, acto seguido vemos una boca. Vemos algo a lo que llamamos una cara humana que consta de partes internas: ojos, nariz, etc. Lo que vemos, lo vemos en una fracción de tiempo muy pequeña, cuestión de microsegundos.

No vemos ni dibujamos como una suma de partes. Aquí me remito a las leyes de la percepción visual que veremos de aquí a poco.

2. El error estructural más común

El dibujante primerizo o intermedio confía en la intuición.

Más o menos aquí debería ir…”

Ese “más o menos” es el origen de la mayoría de los errores acumulativos. Si dibujamos un árbol o un jarrón, puede que los pequeños defectos de forma pasen desapercibidos, pero si trabajamos la figura humana, aquí sí que cada parte debe de estar y encajar perfectamente. Una nariz, dos milímetros más larga ya no representa a la persona que pretendes retratar.

Un centímetro de más en la parte superior.
Un poco menos en la base.
Un detalle ligeramente desplazado.

Cuando sumas pequeñas imprecisiones, el conjunto pierde coherencia, y no vale decir que tú estás experimentando nuevas formas más libres porque esto suena a escusa barata.

Y no sabes exactamente por qué, pero aquello que has dibujado no acaba de parecerse a lo que, en realidad, querías dibujar.

Encajar elimina el azar. No, no es una cuestión de azar: “me ha salido así…”, es una cuestión de cálculo mental, de análisis previo al dibujo, de reflexión, etc.

3. El dibujo como sistema de relaciones

Cuando dibujas una figura humana, como te he mostrado anteriormente, no dibujas una cabeza y luego un cuerpo.

Dibujas relaciones.

  • La cabeza mide X respecto al torso.

  • El torso se inclina respecto al eje vertical.

  • Las piernas sostienen el peso en un punto concreto.

Si una relación falla, todo falla. ¿Te resulta familiar la típica figura de cuerpo entero que cae por uno de sus lados?

El dibujo no es una colección de formas de menor tamaño dispuestas dentro de un formato rectangular.

Es una red de proporciones, de tal forma que cada parte se relaciona con otras partes, y éstas, a su vez, con otras mayores que se relacionan con el formato total del papel. Es como una orquesta sinfónica donde cada músico, o grupo de músicos, cumple su cometido en relación con una partitura que los vincula a todos en una totalidad que llamamos música.

4. Medición comparativa: tu herramienta silenciosa

No necesitas regla ni cinta métrica.

Necesitas comparar mentalmente. Tienes que esforzarte por entender o ver cuando una forma es la mitad o el doble de otra, o bien si en la composición puedes establecer tercios o cuartos. Todo son operaciones mentales que requieren un poco de reflexión; tal vez dejar el lápiz a un lado hasta que no las hayas resuelto. Me adelanto a decirte que el lápiz, además de trazar, también sirve para captar medidas y compararlas. ¿Cómo?

Extiende el brazo.
Cierra un ojo.
Usa el lápiz como referencia para capturar alguna medida. Se trata de captar el espacio que ves desde la punta o parte superior del lápiz hasta tu dedo pulgar que actúa de parte móvil y ajustable.

Mide:

  • Altura total.

  • Anchura máxima.

  • Distancia entre puntos clave.

No se trata de precisión matemática absoluta, sino relativa o aproximada.

Se trata de coherencia interna, recuerda que estamos generando orden dentro de la totalidad.

Si el ancho es aproximadamente dos tercios de la altura, debe mantenerse en el dibujo esta proporción.

Si un elemento está a mitad del conjunto, respétalo a la mitad.

Encajar es respetar proporciones antes de dibujar detalles.

5. El encaje como arquitectura invisible

Piensa en un arquitecto, y en cómo va surgiendo un nuevo edificio a partir de una estructura rígida formada por columnas, vigas, orificios para puertas y ventanas, etc. Algo previo al edificio acabado.

Antes de decorar una fachada, define:

  • Estructura.

  • Cargas.

  • Proporciones.

  • Equilibrio.

Si la base falla, el ornamento no salva el edificio.

En dibujo ocurre lo mismo.

Primero estructura.
Después detalle.

Y sí, sé que el detalle es más divertido.

Pero estamos entrenando, no entreteniéndonos, por esto vale la pena que inviertas todo el tiempo que puedas en practicar estas partes más “antipáticas” del dibujo, porqué son las que después te permitirán disfrutarlo.

6. El espacio negativo: el aliado olvidado

Uno de los recursos más poderosos para encajar correctamente es el espacio negativo.

En lugar de dibujar “la taza”, observa el espacio que queda entre la taza y el borde del papel o el recuadro que la contiene.

En lugar de dibujar “la pierna”, observa el triángulo que se forma entre ambas piernas.

Los espacios negativos son más objetivos que los objetos.

Porque no están cargados de símbolos. Son formas abstractas que se pueden copiar de una forma más sencilla y directa, y que, bien representadas dan mucha verosimilitud a tu trabajo.

Te obligan a ver formas reales, no ideas preconcebidas. Ahí está la clave, porque todos sabemos dibujar formas sencillas y abstractas como triángulos, trapecios, etc.

7. El miedo al error temprano

Muchos evitan encajar porque temen equivocarse desde el inicio.

Prefieren ir “viendo cómo sale”.

Pero aquí está el principio fundamental:

Es mejor corregir en la fase de encaje que cuando ya hay 40 minutos de detalle encima.

El encaje es barato en términos de tiempo.

El detalle mal proporcionado es costoso.

Aprende a corregir pronto.

Es una habilidad profesional.

8. El ejercicio de las cajas envolventes

Antes de dibujar cualquier objeto complejo, dibuja su “caja contenedora”.

Una forma simple que envuelva el conjunto.

Por ejemplo:

  • Una figura humana cabe dentro de un rectángulo.

  • Un bodegón puede inscribirse en una forma general.

  • Un animal puede simplificarse en una estructura base.

Primero dibuja la caja.
Luego divide proporciones internas.
Después construye.

Nunca al revés.

9. Autodiagnóstico rápido (5 minutos)

Coloca dos objetos frente a ti.

Dibuja solo:

  • Altura total.

  • Anchura total.

  • Ejes principales.

  • Límites generales.

No detalles.
No sombras.

Evalúate:

  • ¿El conjunto ocupa bien el espacio?

  • ¿Las proporciones globales son coherentes?

  • ¿Hay inclinaciones correctas?

  • ¿El eje central está definido?

  • ¿Respetaste las relaciones generales?

Si al añadir detalles más tarde todo se desordena, el encaje no fue sólido.

10. Encajar figura humana: el caso más revelador

En la figura humana, el error típico es empezar por la cabeza.

La cabeza es atractiva. Expresiva. Reconocible.

Pero estructuralmente, es una parte más.

Primero:

  • Altura total.

  • Eje corporal.

  • División en proporciones generales.

  • Caja torácica y pelvis.

  • Relación de inclinaciones.

Después la cabeza.

Si la cabeza se integra al final, el cuerpo tendrá coherencia.

Si la cabeza manda desde el inicio, el cuerpo improvisa.

Y el cuerpo no perdona improvisaciones.

11. Encaje y paciencia

El encaje exige algo que el ego artístico no siempre acepta:

Humildad.

Porque al principio el dibujo parece vacío.

Esqueleto.
Líneas suaves.
Rectángulos.
Ejes.

Nada espectacular.

Pero aquí ocurre algo interesante:

Cuando el encaje es sólido, el detalle fluye sin tensión.

Cuando el encaje es débil, cada detalle es una lucha.

¿Prefieres diez minutos de paciencia o cuarenta de corrección?

12. Ejercicio obligatorio del capítulo

Durante esta semana:

  1. Elige un objeto simple.

  2. Dedica 5 minutos solo a encajar.

  3. Detente.

  4. Evalúa proporciones.

  5. Solo entonces añade estructura interna.

Regla estricta:

Si detectas error global después de 5 minutos, corrige antes de continuar.

No avances con un fallo estructural.

Eso disciplina tu proceso.

13. El salto invisible

Cuando dominas el encaje, ocurre algo sutil pero poderoso:

Empiezas a “ver” proporciones antes de dibujar.

Tu cerebro anticipa relaciones.

La práctica convierte la medición consciente en intuición entrenada.

Eso es lo que muchos llaman talento.

No es talento.

Es repetición consciente acumulada.

14. Lo que cambiará si aplicas esto

Después de varias semanas de encaje disciplinado:

  • Tus dibujos serán más estables.

  • Las proporciones mejorarán drásticamente.

  • Corregirás menos.

  • Ganarás confianza real.

No porque te sientas mejor.

Porque el dibujo será objetivamente mejor.

manzanas de Cézane

Observa la composición ¿Cómo están dispuestas las frutas? ¿Qué relación de proporción mantienen entre ellas? ¿qué espacios negativos se generan, y cómo te pueden ayudar?

Jugadores de cartas de Cezanne

Esta composición es muy diferente de la anterior. ¿Cómo ves y entiendes la composición? ¿Cómo y dónde están situados los personajes? ¿Cuánto espacio ocupan dentro de la obra? ¿Qué direcciones predominan? ¿Con qué formas geométricas fundamentales empezarías a encajar el dibujo?

Reto número 3

Encajar y proporcionar.

Durante el tiempo que dediques a esta lección 3, y al margen de los ejercicios puntuales que te he planteado, ahora te progongo el reto de que encajes y proporciones estos dos modelos. Son muy diferentes entre si (Ambas son obras de Cézanne), y ambos te plantean problemas específicos, no obstante ten siempre en cuenta los conceptos básicos que has aprendido, sobre todo a tratar los dibujos como estructuras generales, como globalidades.

Hazlo como buenamente puedas y no te preocupes demasiado por el resultado (no te valores con severidad si no te gusta porque estás aprendiendo).

En ambos casos debes empezar por encajar las formas de la mejor manera que sepas, buscar las proporciones, comparar unas formas con otras y tener en cuenta el espacio negativo.

Evidentemente, aunque los modelos sean pinturas, trabaja con lapiz y un papel corriente.

 

¡BUEN TRABAJO!