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Mano manchada de pintura

«La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando» Esta famosa e inteligente frase de Pablo Picasso resume lo que trato de decirte en esta lección: lo importante es que trabajes mucho, que te manches las manos una y otra vez, que siempre sientas que «todavía te falta subir otro peldaño de una escalera que apunta hacia arriba siempre». Aprender a dibujar es un proceso que no tiene fin.  Claude Monet, pintor impresionista francés, decía, ya cuando era octogernario, que necesitaba aprender cada día algo nuevo, se sentía «en formación permanente». Una inspiración sin un sistema de trabajo eficiente que la pueda materializar, no es nada. Céntrate en formar primero este sistema de trabajo, y más adelante ya prestarás atención a la inspiración o el talento. Tocar de pies en el suelo, pero soñando con elevarse poco a poco hacia una altura que ahora no puedes ni remotamente intuir.

dibujo artisitco

Dibujar, (por lo menos dibujar del natural o copiando alguna obra) es un proceso que va de lo exterior y más simple, a lo interior más complejo y concreto. Es una especie de dinamismo centrípeto que va de lo más exterior y básico a lo más interior y definidor de la forma particular que deseamos representar. En este proceso, pero, no actuamos mecánicamente y bajo un primer impulso físico de trazar por trazar, sino que previamente hemos de analizar pausadamente aquello que queremos dibujar, estudiarlo y comprenderlo. Analizar elementos muy básicos presentes en el modelo como, su estructura interna más primária, aquella que apreciamos a partir de formas geométricas simples: la redoncez, el alargamiento vertical y horizontal, la cuadradez, etc. ¿Cuántas formas integran el modelo? ¿Qué relación de tamaño existe entre ellas? Unas serán mayores que otras, otras estarán más lejos, etc. ¿Cómo están dispuestas? ¿Siguiendo un patrón estético o de manera espontánea? Hay que analizar bien todas estas circunstancias físicas del modelo en lo que es la parte más mental del dibujo: el análisis.

arte egipcio

El arte del antiguo Egipto no tenía una profunda vocación descriptiva y naturalista, sino que representaba «símbolos» de los conceptos que trataba de presentar como importantes para la comprensión de aquellos a los que iba destinado. Se pretendía, mediante la ley de la frontalidad, una lectura fácil y más directa de los mensajes de tipo religioso que transmitían. así, aunque las figuras eran representadas de perfil, los ojos y los hombros, así como los brazos.  Quiero decir con todo ello que en dibujo (y en arte en general) No siempre se persigue una representación didedigna de la reladida, sino que aparecen razones simbólicas que justifican su sentido.

Intentos de dibujo

A medida que vayas aprendiendo y creciendo en el arte del dibujo, verás como atraviesas fases «críticas» en que nada parece salirte bien. Más bien alégrate porque se trata de que empiezas a desarrollar un auténtico sentido crítico que te permite distinguir aquello que está bien hecho de aquello que contiene algún error. No te desanimes, persevera y mira siempre hacia adelante. Recuerda que la clave es la disciplina y el buen desarrollo de un hábito de trabajo regular. Más bien alármate si no atraviesas por alguna fase de crisis, porque esto tal vez sería sinónimo de que no estás avanzando debidamente y todavía se te escapan muchos detalles a tener en cuenta.

mujer dibujando

El trabajo constante, repetitivo a lo largo del tiempo con un sistema bien planificadao, poco a poco nos predispone a aumentar nuestra destreza hasta unos niveles que nos pueden asombrar. El trabajo repetitivo deja huella profunda en nuestro cerebro que aprende a automatizar acciones y procesos relacionados con el dibujo. No te estoy hablando de dedicar siete horas todos los días de la semana. Simplemente, tómate regularmene unos minutos, pero que sean unos minutos comprometidos. Más adelante te hablaré de coaching para aprender a dibujar, y te daré pautas más específicas.

cabeza de caballo griega

Existe una diferencia fundamental entre simplemente copiar un modelo o bien representarlo.  La copia, en el sentido que quiero darte a entender sería el dibujo irreflexivo basado en la búsqueda de dontornos, buscando una semejanza relativamente satisfactoria.  Tal vez esto funcione con formas muy sencillas, pero si te fijas en el modelo del caballo griego, la buena representación pasa por «comprender bien» todas la formas y los planos del modelo. Literalmente tocarlo, verlo desde diferentes ángulos para captar bien su volumen y su relieve. Solo de esta manera podemos dibujar este caballo habiéndolo comprendido bien a nivel formal, lo cual se traduce en un dibujo con más semejanza con el modelo.

lapices de dibujo

Para seguir este curso te aconsejo que dispongas de los siguientes lápices: 4B (sombras y tonos oscuros); 2B (sombras y tonos medios); HB (para completar los perfiles y para sombras y tonos más claros que los medios); 2H (lineas iniciales constructivas y para sombras y tonos muy claros). Evidentemente, cuando avances en el curso podrás utilizar otros lápices de la gama B, sobre todo. ¿Qué significan las letras B y la H en los lápices de dibujo? La letra B significa black (negro), mientras que la letra H (hard). O sea, lápices blandos que trazan más oscuro (B), y lápices duros que trazan con un gris más claro.

Las minas de los lápices de dibujo están fabricadas a partir de un material: el grafito.
  • Lápices de grafito tradicionales: Compuestos de grafito en polvo y arcilla cocidos en un horno. La proporción entre ambos determina la dureza y el tono de la mina:
    • Más arcilla: Minas más duras (indicadas con la letra H), ideales para líneas finas, claras y dibujo técnico.
    • Más grafito: Minas más blandas y oscuras (indicadas con la letra B), perfectas para el dibujo artístico, sombreados y trazos intensos.
puntas de lapices de dibujo

Es muy importante cómo constituyamos la punta del lápiz. El tipo de punta más corriente es la punta cónica resultado de utilizar un sacapuntas corriente. Este tipo de línea afilada nos servirá, sobre todo, para perfilar o definir contornos de objetos dibujados. Cuando la punta se torna más roma, es ideal para tantear o trazar las líneas previas de un dibujo como el encajado o el trazado de ejes u otras líneas auxiliares. La punta en bisel se obtiene por la utilización de un cutter, navaja, etc., y con un papel de lija muy suave. La superfície plana resultante es muy adecuada para llenar superfícies más o menos grandes de un tono de gris determinado, es decir para «pintar» mejor la superfície del dibujo. Todo esto no son dogmas, puesto que podemos construir texturas de sombras utilizando punta cónica o la paratte del canto de la punta en bisel.

papel de dibujo

Puedes utilizar el tipo de papel que quieras, de hecho te invito a que pruebes varios. De todos modos, para simplificar y maneter juntas todas tus prácticas, te aconsejo un bloc de dibujo para croquis. No son caros y tienen un papel muy adecuado para experimentar con los lápices. Elige un papel de entre 120 gr/m2 y 150 gr/m2.

Goma de borrar

Existen una infinidad de clases de gomas de borrar para dibujo artísitico y técnico. La Staedler es, quizás, la más conocido, aunque con una simple goma MILAN ya te vale para los ejercicios iniciales.

LECCIÓN 1

EL MITO DEL TALENTO

Hay una frase que ha arruinado más vocaciones artísticas que la falta de práctica:

Yo no tengo talento para dibujar.”

El talento no es solo una cuestión innata, sino que se aprende con la debida disciplina y método. Por lo tanto, no es solo una cuestión de ADN o de predestinación metafísica, sino que tú lo puedes llegar a desarrollar con el debido esfuerzo, que no es poco. Así, si alguna vez has oído o exclamado esta frase, tranquilo/a. No estás solo. Es casi un rito de iniciación. El problema no es haberlo pensado. El problema es haberlo creído.

Porque el talento, en dibujo, es el mito más cómodo que existe. Y también el más peligroso, porque te aleja del verdadero camino que es el del esfuerzo, el del ensayo y error constantes.

Es cierto que el dibujante, el artista plástico, trabaja desde una inteligencia de tipo espacial (Existen diferentes tipos de inteligencias), y que ésta responde, en primera instancia a algo casi biológico, de nacimiento, pero te aseguro que se pude desarrollar con la debida disciplina.

DISCIPLINA. Esta es una palabra que repetiré muchas veces a lo largo del curso, puesto que es la base de todo logro en cualquier ámbito de la vida.

1. El talento como coartada

El talento es una explicación rápida para evitar una pregunta incómoda: “¿Puedo yo llegar a dibujar bien?”

Si alguien dibuja mejor que tú, decir “es que tiene talento” te ahorra analizar:

  • Cómo practica.

  • Cuánto tiempo lleva entrenando.

  • Qué método utiliza.

  • Qué errores ya superó.

El talento es elegante y presume de poético o romántico.
El entrenamiento es incómodo, y sin embargo es la base de todo. Así como el talento es más mental, el entrenamiento es físico puesto que exige práctica real y constante.

No me entiendas mal, no estoy denostando el talento, puesto que cuando está presente es bello de apreciar e inteligente de valorar en toda su dimensión.

Pero aquí, afortunadamente, vamos a hablar de entrenamiento. Sí, porque la persona talentosa sin entrenamiento pierde toda posibilidad de hacer una obra que valga la pena, mientras que alguien que no está tocado por los dioses con ráfagas de talento, puede llegar a hacer una obra muy digna a base de trabajo duro. No suena muy poético esto del “trabajo duro”, pero créeme, es la base de toda producción artística. Picasso, a pesar de su gran talento, y por encima de ello, trabajaba incansablemente. Sin esta capacidad de trabajo difícilmente hubiera llegado a destacar en el mundo de las primeras vanguardias artísticas del siglo XX.

En este curso voy a darte una guía y orientación propias del COACHING, es decir voy a ayudarte a que vayas descubriendo cuáles son tus intereses reales que deberías de marcar como objetivos. Esta visión desde un enfoque de coaching, da consistencia a tu esfuerzo y lo llena de sentido puesto que en todo momento sabes dónde estás y hacia dónde vas. El coaching te ayuda a trazar tu mapa del tesoro en el dibujo.

2. Lo que realmente ocurre cuando dibujas

Dibujar no es un acto mágico y lleno de virtuosismo que surge espontáneamente de la mano de alguien. Es el resultado de un proceso cognitivo un tanto complejo pero automatizado.

Cuando dibujas, tu cerebro está haciendo tres cosas simultáneamente guiadas por tu voluntad y conocimientos acumulados por la práctica:

1. Observa relaciones. Algo de lo que dibujas ejerce el rol de figura, mientras que el resto es el fondo. Existen las luces y las sombras. Los elementos se distribuyen por el dibujo con un determinado criterio: crean composiciones simétricas, asimétricas, etc.

2. Traduce proporciones. Los objetos reales son de diferentes tamaños: algunos son el doble o la mitad que otros; la relación de una parte con el todo, etc. Debemos de captar la armonía de tamaños entre las partes de un dibujo.

3. Simplifica volumen. Para poder procesar las formas complejas de la realidad nos basamos en formas geométricas simples, planas o tridimensionales. Reducimos la realidad a formas simples y manejables.

Si fallas en alguna de esas tres cuestiones el dibujo se desmorona, pierde algo fundamental: el sentido del orden.

No es talento.
Es sistema, es método, es disciplina, y estos factores son los que irán desarrollando el talento.
El error del dibujante primerizo o intermedio no es la falta de capacidad, sino la falta de estructura mental. Pero, tranquilos que esto se aprende con mucha práctica. Si fuese tan fácil no tendría ningún mérito ¿verdad?

3. El problema real: ves símbolos, no formas

Cuando dibujas un ojo, ¿qué dibujas?

La mayoría dibuja aquello que mentalmente recuerda de forma automática: “el símbolo de un ojo”.
Una almendra. Un círculo dentro. Pestañas.

Curiosamente esto sucede aun teniendo en frente un modelo humano real. El subconsciente nos interfiere con lo que tenemos aprendido acerca de lo que es un ojo humano. Este hecho lo he observado cuando los alumnos que están dibujando a partir de un modelo «desconectan» de la observación ativa y analítica, y trabajan a partir de aquello que interpretan de su mente: su observación previa e irreflexiva.

Pero un ojo real es:

  • Un volumen esférico.

  • Encajado en una cavidad.

  • Con planos.

  • Con sombras estructurales.

  • Con un específico juego de luces y sombras.

Lo mismo ocurre con una mano, un árbol o una taza.

No dibujas lo que ves.
Dibujas lo que crees que sabes.

Y ese es el inicio del estancamiento, a no ser que nos adiestremos en conocer estrategias que nos enseñen a “ver” como un dibujante experimentado y, de este modo, poder traducir esta forma de ver en un dibujo mucho más coherente con la realidad física.

No obstante lo anterior, en la historia del arte o del diseño gráfico, muchas veces se ha recorrido directamente a una representación simbólica y esquemática para producir un determinado efecto en la lectura de un mensaje visual.

4. La fase incómoda que nadie te explicó

Seas o no principiante, hay un momento en el aprendizaje del dibujo en el que pareces empeorar.

Sí, empeoras durante un tiempo, pero esto es un buen indicio.

Porque empiezas a ver errores que antes no veías.

Eso no es retroceso.
Es despertar visual.

En este método, ese momento es obligatorio puesto que marca el camino de la verdadera práctica a seguir.

Se llama conciencia estructural.

Cuando empiezas a medir proporciones con honestidad, descubres que casi todo lo que dibujabas estaba ligeramente fuera de lugar.

Un poco más alto.
Un poco más ancho.
Un poco más torcido.

Esos “pequeños” errores acumulados son los que separan un dibujo convincente de uno débil.

Sobre todo cuando empezamos hemos de desprendernos del afán de que cada dibujo sea satisfactorio. Esto puede ser así o no, pero en todo caso está bien porque debes de considerar que estás en un proceso, y que los buenos resultados pueden tardar en llegar. Lo importante es comenzar y continuar a pesar de los resultados. Sí, de acuerdo, puede resultar frustrante. ¿Acaso no lo era cada vez que te caías de la bicicleta cuando aprendías a usarla?

5. La disciplina no es romántica

Aquí viene una parte poco glamorosa:

Mejorar en dibujo exige repetición, mucha repetición hasta la saciedad.

No inspiración.
No motivación pasajera.
No esperar el “día creativo” o la musa de turno.

Repetición consciente.

Si practicas una hora, cinco días a la semana durante seis meses, tu cerebro cambia de forma espectacular en relación al dibujo.

No metafóricamente. Cambia físicamente. Se reorganizan conexiones neuronales relacionadas con percepción espacial y control motor fino. Eso no es poesía artística, es neuroplasticidad, y ¿qué es eso de la neuroplasticidad? Es la capacidad innata del sistema nervioso para modificar su estructura y funcionamiento a lo largo de toda la vida en respuesta a la experiencia, aprendizaje, nuevas experiencias o tras una lesión.

El talento no reorganiza neuronas.
La práctica sí, sobre todo la práctica constante.

6. El error del dibujante intermedio

El principiante no sabe.

El profesional domina.

El intermedio… duda.

Ya no dibuja como principiante, pero tampoco construye como dibujante avanzado.

Es el territorio más frustrante.

El dibujante intermedio:

  • Empieza sin encajar.

  • Corrige encima del error.

  • Añade detalle para compensar proporciones fallidas.

  • Confunde sombreado con volumen.

Y luego piensa que necesita “más estilo”.

No.

Necesita más estructura. ¿Qué quiere decir esto? La estructura es como el esqueleto de toda obra creativa donde se sustentan los diversos elementos que entran en juego en la creación de un dibujo. Estructura es apercibirse de la luz, pero también de la proporción a la vez que somos conscientes de la profundidad y de la atmósfera. ¿Parece muy complicado dicho así? No te preocupes porque con la práctica (no, no te digo con un poco de práctica sino con mucha práctica) llegas a dominarlo por completo.

7. La diferencia entre copiar y construir

Copiar es seguir contornos de una forma automática, inconsciente, con afán de trasladar al papel aquello que tienes ante tus ojos.

Construir es entender volúmenes, y esto pasa por la comprensión profunda de las formas. Es percibir el cilindro en un vaso de agua o el cubo en un mueble, por ejemplo, y dibujar con un conocimiento profundo y en la tercera dimensión el objeto que tienes delante o que te imaginas.

Copiar depende del modelo delante de ti siempre y cuando te esfuerces por comprenderlo y seas capaz de plasmarlo en un papel con pleno conocimiento, por ejemplo, de las leyes de la perspectiva o de las luces y sombras.

Construir te permite dibujar desde la comprensión, más allá de si el modelo está presente o no, si trabajas del natural o desde la imaginación.

En este cursono solo aprenderás a copiar mejor.
Aprenderás a construir.

Eso exige una mentalidad distinta.

Menos ansiedad por el resultado.
Más atención al proceso.

8. El compromiso incómodo

Si quieres mejorar de verdad, necesitas aceptar algo:

Durante unas semanas tus dibujos parecerán más “simples”.

Porque estarás eliminando adornos innecesarios.

Estarás trabajando con:

  • Ejes.

  • Cajas.

  • Esferas.

  • Relaciones proporcionales.

No parecerá arte.
Parecerá ingeniería.

Será preciso seguir un proceso de autoconocimiento en el dibujo que es lógico, sistemático y efectivo. No te preocupes por la ingente cantidad de papel que vas a gastar ni por las constantes repeticiones: este es el camino.

Perfecto.

Primero estructura. Luego belleza.

9. Autodiagnóstico rápido (5 minutos)

Antes de continuar, haz esto.

Dibuja una silla en cinco minutos. Sin referencia. Solo de memoria.

Ahora evalúa:

  • ¿Las patas apoyan en el mismo plano?

  • ¿Las líneas convergen coherentemente?

  • ¿La estructura es lógica?

  • ¿La proporción general es estable?

  • ¿Hay volumen o solo contorno?

No te juzgues. Observa.

Ese dibujo es tu punto de partida.

Guárdalo.

Lo volverás a hacer en seis meses.

Y ahí comenzará la verdadera alquimia.

10. La decisión

Puedes seguir creyendo en el talento innato.

O puedes comprometerte con el método.

El talento es cómodo porque no exige nada.
El método exige constancia.

Pero el método funciona.

Y a partir de ahora, vamos a trabajar con método.

En el siguiente capítulo empezaremos por lo más básico y más ignorado al mismo tiempo:

La línea.

No la línea artística.
La línea consciente.

Y ahí empieza, de verdad, tu transformación.

retrato de principiante

Reto número 1

RETRATO

No, no te asustes, puesto que la finalidad de este ejercicio es doble:

1. Vas a hacer «una radiografía» de tu nivel actual de dibujo enfrentándote a un motivo algo difícil para un principiante. No te dejes llevar por sensaciones como «vaya monstruo» o «menuda cara me ha salido». Todo esto importa muy poco. Lo que cuenta es que te enfrentes a este reto sea cual sea tu nivel actual. Tienes dos opciones: sitúate ante un espejo o dibuja a una persona que tengas cerca. No importa que el retrato sea de frente o de perfil. Hazlo como mejor sepas. Nadie te va a criticar ni a valorar. Con este dibujo obtenemos el punto de partida del plano del tesoro. Tampoco importa demasiado con qué materiales lo haces, aunque te recomiendo un lapiz corriente y una hoja de papel DIN A4. No te preocupes demasiado por las sombras o los detalles. Llega hasta donde buenamente puedas.

2. Dentro de un tiempo, cuando hayas seguido las enseñanzas de este curso, harás un segundo retrato y lo compararás con el primero. Verás cuánto has aprendido y te servirá para trazar una ruta en el plano del tesoro. Digo una ruta y no el tesoro porque éste solo se encuentra tras mucho tiempo de trabajo.

¡BUEN TRABAJO!